
—¿A mĂ? Eso no me lo dicen tan a menudo. Normalmente, cuando alguien entra aquĂ, tiene demasiadas cosas que mirar como para acordarse de quien las hizo.
—Me llamo Meiko. Nacà en Bordeflor y prácticamente he pasado toda mi vida entre flores, telas e hilos. En mi familia llevamos generaciones trabajando con ellos.