Pequeñas piezas, grandes colores

Hay proyectos que empiezan con una idea muy clara y otros que simplemente van apareciendo mientras las manos trabajan. Esta colección pertenece al segundo grupo.
Todo comenzó con unos estuches de tela en color claro que decidí convertir en pequeños lienzos. Pinté a mano un estampado lleno de formas orgánicas y color, dejando que los tonos se mezclaran y convivieran entre sí hasta crear una base vibrante y llena de vida.
A partir de ahí, cada estuche tomó su propio camino. Fui combinando parches, aplicaciones, flores, mariposas, corazones, cristales y pequeños detalles decorativos hasta conseguir que cada pieza tuviera una personalidad diferente. Algunos transmiten una estética más dulce, otros recuerdan al estilo pop o kawaii, mientras que otros juegan con mensajes positivos y colores muy intensos.

Me gusta que compartan un mismo origen y, al mismo tiempo, que ninguno pueda repetirse exactamente igual. Cada decisión, desde la distribución de los colores hasta el último adorno colocado, forma parte del proceso creativo y convierte cada estuche en una pieza única.
Este tipo de trabajos me permite experimentar con la pintura, el diseño textil y la artesanía al mismo tiempo. Son objetos cotidianos que intento transformar en pequeños espacios donde el color, la imaginación y los detalles cobran protagonismo.
Espero que esta sea solo la primera de muchas colecciones. Tengo ganas de seguir explorando nuevas combinaciones, nuevos temas y nuevas formas de llevar la ilustración también al mundo textil.