Del Torcal de Antequera a Calaceite: paisajes únicos de la Costa del Sol
Continuando nuestra ruta por la provincia de Málaga, dedicamos una jornada a descubrir dos lugares muy distintos entre sí, pero igualmente sorprendentes: El Torcal de Antequera y Calaceite.

Nuestra primera parada fue El Torcal de Antequera, uno de los paisajes kársticos más espectaculares de Europa. A medida que ascendíamos, las vistas sobre el valle se volvían cada vez más impresionantes, hasta llegar a un entorno donde las rocas parecen esculturas naturales moldeadas durante millones de años por la lluvia y el viento.
Recorrer sus senderos permite observar curiosas formaciones de piedra con formas imposibles, además de disfrutar de un entorno natural completamente diferente a cualquier otro que habíamos visitado durante el viaje. Es un lugar perfecto para caminar con calma, detenerse en los miradores y contemplar el paisaje.

Después pusimos rumbo a Calaceite, una pequeña urbanización situada junto al Mediterráneo que alberga uno de los rincones más curiosos de la costa: el conocido Castillo del Bil Bil de Calaceite, una construcción de aspecto medieval levantada sobre las rocas junto al mar. Aunque es un lugar pequeño, el contraste entre el castillo, el azul del Mediterráneo y los acantilados crea un paisaje muy fotogénico.
Fue una jornada en la que pasamos de las montañas y los paisajes geológicos del interior a la tranquilidad de la costa, demostrando la enorme variedad de escenarios que ofrece la provincia de Málaga. Dos paradas muy diferentes que completaron a la perfección nuestro recorrido por Andalucía.