
—El Refugio lleva aquí mucho más tiempo del que parece. No es solamente una casa. Siempre ha sido un lugar al que regresar, descansar y encontrarse con otros viajeros.
—Sus puertas están abiertas para quienes han recorrido las Flores Eternas y se han detenido a conocerlas de verdad. Por eso no basta con encontrar el camino hasta aquí.
—Hay habitaciones para los viajeros, jardines, salones y rincones que probablemente todavía no hayas visto. Algunos son más tranquilos que otros… aunque con Yuki cerca nunca se sabe.
—Yo me encargo de recibir a quienes llegan, cuidar del Refugio y procurar que todo siga teniendo vida. Aunque no lo llevo todo yo sola. Ramiel se ocupa de buena parte de los jardines. Seguramente esté fuera ahora mismo. Además, estamos esperando la visita de nuestra hija, que lleva un tiempo sin venir por aquí. ¡Tenemos muchas ganas de verla!