
—Siempre. Incluso cuando quien se lleva una pieza no la conoce.
—Hay flores que pertenecen a alguien, colores que me recuerdan un dĂa concreto y pequeños detalles que solo yo sĂ© por quĂ© están ahĂ. Pero cuando una pieza abandona esta casa, empieza a acumular recuerdos nuevos. Eso es lo que más me gusta.