
—Hay varios lugares que merece la pena conocer.
—La Casa de las Flores Bordadas, el taller de Meiko. Convierte flores y motivos de la región en bordados, y siempre tiene algo nuevo entre manos.
—Si necesitas descansar, la Posada La Campanilla es una buena elección. Recibe a viajeros que pasan por Bordeflor y puedes alojarte allà durante tu estancia.
—También está el Molino Harinal, junto al sendero que conduce hacia los Bosques Susurrantes. El antiguo molino se ha acondicionado como loft y puede alquilarse si prefieres alojarte en un lugar algo más apartado.
—Y no dejes de visitar el Invernadero Comunitario. Allà se cultivan y cuidan muchas de las plantas de Bordeflor entre todos.
—Con esos cuatro lugares tendrás un buen comienzo para conocer el pueblo.