
Al abrir la puerta, te recibe una estancia bañada por el resplandor de la luna. Los profundos tonos azul noche, las delicadas constelaciones doradas y los suaves reflejos de las lámparas convierten la habitación en un rincón donde el cielo parece haber descendido hasta la tierra.
Más allá de los grandes ventanales, Floralia brilla bajo la luz nocturna, mientras la luna observa la ciudad desde lo alto. Sobre la cabecera del lecho, estrellas y senderos celestes dibujan un mapa del firmamento, recordando que todo viajero forma parte de una historia mucho más grande.
Tranquila, elegante y envuelta en un aire de ensueño, la Habitación Flor de Luna invita a descansar bajo la protección de la noche.