Bordeflor
Una pequeña aldea rodeada por extensos campos florales donde cada estación tiñe el paisaje de nuevos colores. Sus habitantes han aprendido a transformar las flores en bordados, tintes, tejidos, perfumes y todo tipo de creaciones artesanales, conservando oficios transmitidos de generación en generación. Pasear por sus tranquilas calles es descubrir talleres abiertos, invernaderos comunitarios y el aroma constante de las flores que acompañan la vida cotidiana.